Enriqueciendo…

Ahora nos toca enriquecer el proyecto con artefactos y herramientas.

En primer lugar, he realizado una presentación en Prezi incluyendo las imágenes correspondientes a las fases del proyecto: diseño, desarrollo y difusión (hacer clic en el enlace).

Mis imágenes para el proyecto

En segundo lugar, he revisado y actualizado el prototipo de mi proyecto:

TÍTULO: Would you like some lemonade?

PERFIL DE LOS PARTICIPANTES: niños de 9-10 años (4º de Primaria), profesores, familiares, amigos, vecinos…

TEMPORALIZACIÓN: Un trimestre.

Se utilizarán parte de las horas lectivas para trabajar diferentes estrategias sencillas de comunicación para conversar en un ambiente distendido, ofrecimientos, técnicas simples de “persuasión” (para vender) y expresiones de cortesía.

Además, durante todo el trimestre recopilaremos diferentes objetos (juguetes, libros, decoración…) que tengamos en casa y que ya no usemos, y aprenderemos a hacer una buena limonada fresca.

PRODUCTO FINAL: Organizar un típico “mercadillo” a la americana, vendiendo los objetos recogidos y la limonada preparada por los alumnos. Durante la actividad, se pretende que tanto los alumnos como los asistentes utilicen la lengua inglesa como vía de comunicación, pudiendo comprobar así el uso de las expresiones y capacidades obtenidas durante el trimestre.

RELACIÓN CON EL CURRÍCULO:

Capacidad comunicativa en lengua extranjera: Participar de manera simple y comprensible en conversaciones breves en ambientes cotidianos. Interactuar de manera muy básica, utilizando técnicas muy simples, lingüísticas o no verbales (gestos, contacto físico) para iniciar, mantener o concluir una breve conversación.

Hasta aquí, ningún cambio de momento. Es a partir de la descripción de las fases del proyecto cuando he comenzado a incluir diferentes cosas.

Además de dividir el proyecto en las 3 fases (diseño, desarrollo y difusión), he ido incluyendo las herramientas digitales que utilizaremos.

FASE DE DISEÑO:

Durante esta fase, se propuso esta actividad como proyecto para el último trimestre del curso. Así, se informó a los alumnos y a las familias sobre cómo iba a llevarse a cabo y qué necesitábamos para hacerlo.

Los alumnos comenzaron a buscar cosas en casa para poder vender en el mercadillo: libros o cuentos viejos, juguetes que ya no utilizaban… También se propuso que ellos mismos podían hacer otras cosas, como las pulseras de goma que están tan de moda ahora.

FASE DE DESARROLLO:

Esta fase se centra fundamentalmente en la parte “lingüística” del proyecto, diferenciada en 3 subfases:

  • Subfase 1: Durante las primeras cuatro semanas del trimestre, los alumnos aprenderán a comunicarse en inglés en un ambiente distendido pero siempre con cortesía.
  • Subfase 2: Durante el segundo mes, se trabajarán diferentes expresiones de ofrecimiento.
  • Subfase 3: Durante el último mes del trimestre, se trabajará algunas técnicas sencillas de “persuasión”. También aprenderemos a hacer limonada casera.

Además, utilizando herramientas como Glogster o Smore, se crean pósters para poder dar a conocer el mercadillo y empezar a captar clientes. También se realiza una campaña en redes sociales: Facebook, Twitter, WhatsApp…

Al final de este fase llega el ansiado mercadillo, donde los alumnos tratarán de vender los objetos que han recopilado o creado y la limonada que han aprendido a hacer.

FASE DE DIFUSIÓN:

Crearemos un blog en WordPress o Blogger para contar nuestra experiencia e incluiremos un enlace a nuestro álbum de fotos en Flickr.

Asimismo, también he incluido los instrumentos de socialización rica indicados en actividades anteriores:

APRENDIZAJE COOPERATIVO:

  • Interacción e interdependencia: La relación y comunicación entre los alumnos debe ser fluida, ya que tienen como misión: la venta.
  • Responsabilidad individual: Cada alumno tiene el objetivo de recopilar cosas o hacer él mismo esas cosas para la venta.
  • Destrezas interpersonales y sociales: Se trata de un proyecto abierto al entorno; la forma de relacionarse con los demás tiene mucha importancia.

MOVIMIENTO DE SALIDA:

Tratamos de ofrecer un pequeño punto de partida para el futuro emprendimiento de nuestros alumnos.

  • Pequeño, porque son alumnos de 4º de Primaria.
  • Emprendimiento, porque tienen que llevar a cabo un negocio: la venta.

MOVIMIENTO DE ENTRADA:

Con el mercadillo “a la americana” se abre la puerta a la participación del entorno de la escuela (familias, vecinos, amigos…), haciendo del aula un espacio más plural.

Y, finalmente, los requisitos materiales y humanos:

REQUISITOS MATERIALES:

  • Material necesario para la presentación de los objetos a la venta y para el “stand” de limonada.
  • Carteles para promocionar el mercadillo y para indicar los precios de los objetos a vender.
  • Botellas y vasos para la venta de la limonada.

REQUISITOS HUMANOS:

  • Alumnos y profesores implicados en el proyecto.
  • Familiares, amigos, vecinos… Todos los que quieran participar.

Y, para finalizar, explicar un poco el papel que juegan mis súper-socias:

Elena Remón nos va a dar ese “plus” de experiencia tan útil y nos va a aportar sus ideas, opiniones y observaciones. El proyecto está ya en marcha y Noemí González (socia externa y compañera de fatigas) y yo estamos inmersas en él, ahora que ya se han acabado las vacaciones…

Esta primera experiencia con el proyecto nos va a servir para descubrir los puntos más débiles para el futuro, viendo qué funciona, qué no funciona, que habría que añadir y qué habría que eliminar.

Al fin y al cabo, un proyecto no termina hasta el análisis final de los resultados, ¿no creéis?

 

 

 

 

Advertisements

Reflexión sobre el papel de las TIC

Tras unas pequeñas vacaciones mentales, comenzamos la cuarta semana del curso reflexionando sobre las TIC en el aula.

La autoevaluación siempre es una fórmula mágica para hacernos pensar, ¿verdad? Utilizando la rúbrica facilitada en el curso, aquí van mis resultados:

Captura de pantalla 2014-04-29 a la(s) 12.29.40  Captura de pantalla 2014-04-29 a la(s) 12.29.46

La verdad es que, lo que se dice conocer, conozco muchas herramientas digitales y trato de utilizarlas en mis clases. Aún así, sé que no saco todo el provecho que podría de ellas. En muchos casos, se trata de falta de recursos materiales, desgraciadamente.

Pensando en lo que más utilizo, me viene a la mente lo visual: presentaciones, vídeos, carteles… Y las redes sociales para comunicarme con ellos (en mi caso, Edmodo).

Por supuesto, tengo cuenta en casi todas las herramientas de curación de contenidos, diferentes redes sociales, editores de vídeo y audio, herramientas de presentación… También participo (menos activamente de lo que debería) en grupos para compartir recursos y experiencias.

Estoy convencida de que el uso de las TIC es una manera eficaz de acercarnos más a nuestros alumnos y de llamar su atención. Pero, en algunos casos, nos falta la infraestructura adecuada no solo en clase, sino también en casa.

Y aquí me gustaría hacer una reflexión que me parece muy importante: ¿Son realmente nuestros alumnos “nativos digitales”?

3363073562_8c0f20776a

By Cristóbal Cobo Romaní posted to Flickr

En muchas ocasiones, damos por sentado que es así, que nuestros estudiantes son usuarios expertos de las nuevas tecnologías. De todas formas, si las utilizamos en el aula, a veces nos damos cuenta de que muchos de ellos no saben utilizarlas de forma apropiada, a pesar de haber nacido en la llamada “era digital”.

Sí, por supuesto juegan de forma digital o virtual, tienen conversaciones utilizando Internet, pero ¿saben de verdad cómo sacar el máximo provecho? Y, lo que nos atañe a nosotros, ¿las utilizan para aprender?

Por esto, a la hora de introducir una herramienta digital en el aula, tenemos que asegurarnos de que los alumnos van a poder utilizarla sin problemas. Porque, a veces, menos es más.

¿Una propuesta colectiva de formación? Las redes sociales.

Son un pozo infinitivo de recursos y experiencias, además de una forma de compartir. En casi todas las redes socialees hay grupos para compartir ideas: Facebook, Twitter, Edmodo, Tiching… En mi opinión, son herramientas fáciles de usar y con muchísimas posibilidades.

 

Reflexión sobre el aprendizaje cooperativo

Echando todos la vista atrás siempre recordamos a aquellos profesores que eran “diferentes”. Aquellos con los que nos divertíamos en clase; aquellos que nos hacían pensar, sonreír; aquellos que tenían en cuenta nuestras ideas; aquellos que nos “dejaban” trabajar en grupo. Pero vamos a ser sinceros: en aquellos tiempos, lo que más nos gustaba de los trabajos en grupo era estar con los amigos… ¿verdad?

Con el tiempo, nos damos cuenta de que en realidad aprendíamos bastante de esa forma, porque nos acordamos del tema del trabajo, de los datos, de cómo lo hicimos… Porque aprendimos.

A la hora de reflexionar acerca de cómo utilizamos el aprendizaje cooperativo en nuestras clases, creo que es necesario ser realmente crítico con nosotros mismos. Vamos a ello.; aquí tenemos mi auto-evaluación:

AutoevaluaciónTengo la suerte (creo yo) de contar con una media de 7 alumnos por clase. En muchas ocasiones, esto resulta de gran ayuda para llevar a cabo actividades que impliquen aprendizaje cooperativo. Los alumnos se conocen muy bien y saben los puntos fuertes y débiles de sus compañeros; aunque también tiene su parte no tan positiva: llega un momento en el que los roles están tan bien definidos que, al final, unos pocos realizan la mayor parte del trabajo.

Por ello me parece muy importante complementar el trabajo individual con el trabajo en grupo, así como evaluar también de esa manera: individualmente y en grupo.

Por mi parte, tengo muy claro que la mayor parte de la clase va a ser grupal, con el fin último de que los alumnos sean los protagonistas y no yo (aunque muchas veces parezca que no estoy o que solo me dedico a pasear y a “cotillear”).

Aún así, como siempre, queda mucho por hacer.

Metáforas visuales

¿Una imagen que represente los valores de los que queremos nutrir el proyecto? Una imagen… Y es que se suele decir que una imagen vale más que mil palabras…

imagesÉsta sería mi imagen, porque representa a la perfección el título del proyecto: Would you like some lemonade? ¿Qué vemos en la imagen?

Limonada casera, hecha con nuestra manos, creada por nosotros. Crear algo para llegar a un fin: comunicarnos en inglés. (¡¡Aunque muchos alumnos quieren venderla a un precio muy alto!! Y estamos en crisis…). Y para aprender a hacerla, tenemos que trabajar juntos, implicando también a las familias.

Botellas recicladas, como las cosas que vamos a vender en nuestro “mercadillo a la americana”: cuentos que ya no vamos a leer, cosas que ya no vamos a usar o incluso pulseras hechas con gomas o con latas… Y para vender es necesario cooperar; todos vendemos y todos compramos.

Limones. Dicen que el color amarillo simboliza la energía, la felicidad, la diversión, la espontaneidad, la alegría, la innovación… Otro de los objetivos: divertirnos mientras aprendemos.

¿Un poco más de luz y claridad?

Captura de pantalla 2014-04-14 a la(s) 18.24.53

Pues sí… Una imagen vale más que mil palabras.

 

 

 

Mi prototipo

La idea de este proyecto surgió en otro curso de este tipo, a través de una de las compañeras y yo me dije “¿por qué no lo intentamos?” Y aquí estamos…

Es la primera vez que diseño un proyecto por escrito, pero me viene genial porque ¡¡este proyecto va a estar en marcha muy pronto!! Intentaré contaros cómo va yendo la cosa…

Aquí os dejo el prototipo:

TÍTULO: Would you like some lemonade?

MODALIDAD: Diseño retrospectivo

ETAPA EDUCATIVA: Asignatura de Lengua Extranjera (Inglés) en el aula de 4º de Primaria.

PERFIL DE LOS ESTUDIANTES: niños de 9-10 años.

TIEMPO: Un trimestre.

Se utilizarán parte de las horas lectivas con el fin trabajar diferentes estrategias sencillas de comunicación para conversar en un ambiente distendido, ofrecimientos, técnicas simples de “persuasión” (para vender) y expresiones de cortesía.

Además, parte de las últimas tres semanas del trimestre se dedicarán a recopilar diferentes objetos (juguetes, libros, decoración…) que los estudiantes tengan en casa y que ya no utilicen, así como a aprender a hacer una buena limonada fresca.

PRODUCTO FINAL: Mediante la organización de un típico “mercadillo” a la americana, se venderán los objetos recogidos y la limonada preparada por los alumnos. Durante la actividad, se pretende que tanto los alumnos como los asistentes utilicen la lengua inglesa como vía de comunicación, pudiendo comprobar así el uso de las expresiones y capacidades obtenidas durante el trimestre.

RELACIÓN CON EL CURRÍCULO:

Capacidad comunicativa en lengua extranjera: Participar de manera simple y comprensible en conversaciones breves en ambientes cotidianos. Interactuar de manera muy básica, utilizando técnicas muy simples, lingüísticas o no verbales (gestos, contacto físico) para iniciar, mantener o concluir una breve conversación.

He preparado también una pequeña presentación en Prezi para mostrar el proyecto de forma de sencilla.

Would you like some lemonade?

Y aquí os dejo también el mini-vídeo (hecho con Animoto):

¿Qué os parece? ¿Le véis futuro? ¿No os gusta nada de nada? ¡Alzad vuestras voces sin miedo! Aprovechad, porque hoy es uno de esos tres días al año en los que hace sol en Vitoria… (fenómeno meteorológico extraño por estos lares). Y estoy de buen humor…

Patrizia

 

 

 

 

 

Un proyecto memorable, un sueño, una ficción…

Apagué la televisión, cansada de ver siempre lo mismo. No la volví a encender.

En mi camino al trabajo, pensaba en tópicos, estereotipos, cómo vemos y cómo nos ven. Al final, todo es mentira. ¿O es todo verdad?

Los ingleses, tomando el té con bombín y monóculo; los alemanes, bebiendo cerveza con trajes regionales; los franceses, con bigote y boina pintando un cuadro; los italianos, disfrazados de gondoleros y ligando; … ¿Y los españoles? De fiesta, bailando sevillanas, comiendo paella y tomando el sol. No es justo, pero es así.

En clase un capítulo de una serie americana para adolescentes. Otra vez la tele… ¡Vamos a hacerlo más real! Vamos a vender limonada, a hacer un “rastrillo” en el jardín de casa, a celebrar el Día de Acción de Gracias… ¡Vamos a vivir como ellos nos dicen que viven! ¿Vamos a “americanizarnos”?

Y dijeron que