Presentando a mis socios

En plena vorágine vacacional y pre-festiva aquí en Vitoria, os presento a mis socios (en este caso, socias):

Elena Remón

Captura de pantalla 2014-04-26 a la(s) 16.24.02Profe de inglés, como yo. Nos hemos “asociado” mutuamente, ya que tenemos intereses similares: esa intención de “innovar” un poquito en el aula de inglés por medio de juegos, TIC y mucha diversión. Y no solo eso, a las dos nos encanta la montaña…

Noemi González (socio externo)

Compañera de trabajo y de fatigas con la que también comparto inquietudes y las ganas de que los alumnos se interesen cada vez más por aprender. Ella conoce muy bien el proyecto porque estamos juntas en él.

¿Cómo vamos a dividirnos las tareas? Bueno, es muy sencillo. El proyecto está definido desde hace un tiempo y, de hecho, estamos poniéndolo en práctica por primera vez en el centro. Por esto, creo que la ayuda de Elena aportando su visión e incluso aplicándolo en su entorno va a ser clave.

Por nuestra parte (Noemí y una servidora) estamos en ello ya. Hemos hecho la presentación del proyecto a los alumnos, que ya han comenzado a recopilar objetos para ponerlos a la venta.

A primeros de mayo, con la “vuelta al cole”, comenzaremos con la parte lingüística del proyecto; y a finales de mes, haremos la lección más nutritiva: la limonada.

Y claro, yo también me he asociado a proyectos de compañeros: Elena Remón y Ingrid Gallardo.

Ingrid ha creado un proyecto que tiene muchas similitudes con el mío y, tal como ella ha sugerido, voy a replicarlo para compartir los resultados con los que nos hemos encontrado.

El proyecto de Elena me gustó mucho porque yo trabajé de guía en mi propia ciudad y me parece muy interesante. A veces nos centramos demasiado en el extranjero sin conocer lo que tenemos a la vuelta de la esquina…

Desde aquí os invito a todos a que repaséis los proyectos de los compañeros. ¡Hay muchos y muy geniales! Y, por supuesto, si alguien más se quiere unir al mío, no tiene más que decirlo…

¡Ah! Y no dudéis en comentar en el blog también.

Un proyecto memorable, un sueño, una ficción…

Apagué la televisión, cansada de ver siempre lo mismo. No la volví a encender.

En mi camino al trabajo, pensaba en tópicos, estereotipos, cómo vemos y cómo nos ven. Al final, todo es mentira. ¿O es todo verdad?

Los ingleses, tomando el té con bombín y monóculo; los alemanes, bebiendo cerveza con trajes regionales; los franceses, con bigote y boina pintando un cuadro; los italianos, disfrazados de gondoleros y ligando; … ¿Y los españoles? De fiesta, bailando sevillanas, comiendo paella y tomando el sol. No es justo, pero es así.

En clase un capítulo de una serie americana para adolescentes. Otra vez la tele… ¡Vamos a hacerlo más real! Vamos a vender limonada, a hacer un “rastrillo” en el jardín de casa, a celebrar el Día de Acción de Gracias… ¡Vamos a vivir como ellos nos dicen que viven! ¿Vamos a “americanizarnos”?

Y dijeron que